pH de la piel y manto ácido
Concepto
La piel es ligeramente ácida (pH 4,5 a 5,5); ese manto ácido protege la barrera y se altera con limpiadores agresivos.
La superficie de la piel es ligeramente ácida, con un pH que suele estar entre 4,5 y 5,5. A esa capa se le llama manto ácido, y la forman el sudor, el sebo y otras sustancias que produce la propia piel.
Esa acidez tiene su función. Ayuda a que trabajen las enzimas que mantienen la barrera cutánea en buen estado y favorece a los microorganismos que viven en la piel sin causar problemas. Si el pH se mantiene alto mucho tiempo, la barrera se resiente y la piel se vuelve más seca y reactiva.
Un jabón tradicional tiene un pH de entre 9 y 10, así que después de lavarte la piel tarda un rato en recuperar su acidez. Los limpiadores sin jabón, con tensioactivos suaves, alteran menos ese equilibrio. Si notas la cara tirante después de lavarla, es una pista de que tu limpiador quizá sea demasiado fuerte.
Esa acidez tiene su función. Ayuda a que trabajen las enzimas que mantienen la barrera cutánea en buen estado y favorece a los microorganismos que viven en la piel sin causar problemas. Si el pH se mantiene alto mucho tiempo, la barrera se resiente y la piel se vuelve más seca y reactiva.
Un jabón tradicional tiene un pH de entre 9 y 10, así que después de lavarte la piel tarda un rato en recuperar su acidez. Los limpiadores sin jabón, con tensioactivos suaves, alteran menos ese equilibrio. Si notas la cara tirante después de lavarla, es una pista de que tu limpiador quizá sea demasiado fuerte.
También conocido como: manto ácido, pH cutáneo, pH de la piel